¿Cómo hacer rentable mi negocio de forma viable?

20/04/2020

Lic. Lisandra Tejera Velázquez

Cuando hablamos de rentabilidad nos referimos a los beneficios obtenidos en un periodo determinado, tanto financieros como económicos, o al resultado a partir de la diferencia entre los ingresos y una determinada cantidad de gastos requeridos para la operatividad y funcionamiento del negocio en una misma etapa; usando el sentido común, no es más que, lo que queda después de pagar todos los gastos de una empresa.

Es importante señalar que cuando hablamos de una ganancia o resultado positivo no nos referimos a la liquidez del negocio, puesto que se toman ventas a crédito, es decir, que un negocio puede ser rentable durante una determinada etapa, y sin embargo no tener disponibilidad de efectivo, ya que el dinero está en manos de sus deudores. Acá hablaremos acerca de cómo tratar de mantener positivo este resultado o ganancia neta, lo cual se convierte bajo la realidad actual en un reto para los emprendimientos.

Alguno de los factores que influyen en la rentabilidad son:

  • Lla productividad,

  • la participación del mercado,

  • la calidad de los bienes y servicios y,

  • los costos operativos

Todo esto traducido a los ingresos y gastos obtenidos en el periodo. Por tanto, siempre que se aumenten los ingresos y disminuyan los gastos el resultado será mucho más factible en función de lo esperado.

Los ingresos no son más que toda la venta en unidades monetarias obtenidas en el negocio ya sean cobradas o a crédito; y los gastos constituyen todo el consumo de materiales, mano de obra, energía eléctrica, promoción, depreciación, mantenimientos, alimentación, transportación, tributos y otros referentes en igual periodo de tiempo que las ventas anteriores.

Para lograr obtener ganancias, los precios tienen que estar bien determinados en base a sus costos y gastos, la competencia y el valor de uso de cada uno de los productos para el mercado, así como también una planificación de gastos para la realización de las actividades operativas y administrativas fundamentalmente realizadas para periodos mensuales. Sólo así se puede conocer un estimado del resultado del negocio.

 

En los momentos actuales estamos atravesando una situación completamente inesperada para todos, tanto a nivel mundial, como a nivel de país y, por ende, en cada uno de nuestros negocios se sufre los efectos del surgimiento de la Covid-19. Tiempos donde estamos llamados al aislamiento social para prevenir y conservar la salud humana, pero son tiempos también donde las necesidades de los clientes están latentes, ya sea para unos las carencias materiales y para otros las espirituales.

El sector privado en este caso, como ente fundamental en la satisfacción de necesidades, se cuestiona ante tanta incertidumbre cómo llevar un producto que logre cubrir las expectativas de forma rentable y al mismo tiempo viable para funcionar en aras de un crecimiento empresarial que logre mejorar la calidad de vida de todos como se tenía previsto.

Es decir, son tiempos donde los emprendedores estamos llamados a transformar desafíos en oportunidades. Cada negocio debe cuestionarse qué necesita hacer de forma diferente y qué necesita hacer mejor; así como cuáles eran sus perspectivas en el futuro y cuáles las de ahora. Sólo esto permitirá realizar cambios prácticos y oportunos para poder seguir funcionando, los cuales deben ser simples y no radicales, para una vez transcurrida la crisis poder crecer. En este sentido habría que valorar aspectos tales como:

  • Patrones de compra de los clientes.

  • Comportamientos de los competidores.

  • Análisis interno de productos y

  • Trabajadores en función de la situación actual.

De este modo, se determinaría la sensibilidad del mercado al precio, la lealtad al producto y el poder adelantarse a sus competidores existentes, factores que variarían el comportamiento de las ventas y como consecuencia el punto de equilibrio, conocido como el mínimo de ventas que un negocio determina para funcionar. Con este nivel de ingresos o cantidades físicas vendidas no se gana ni se pierde, sólo se logra mantener la operatividad en el corto plazo.

Los costos directos e indirectos sufrirían cambios en la medida que se establecen prioridades y límites en los productos (bienes o servicios) y en los requerimientos para la producción de los mismos.

La administración del capital de trabajo es un elemento fundamental para poder amortiguar las necesidades de financiamiento del negocio. El cual surge con la inversión prevista desde los inicios del negocio y crece con las cuentas de ahorro y de contingencia creadas en el transcurso del mismo. El efectivo es prioridad para estos casos por lo que realizar descuentos por pagos anticipados, incentivar a los trabajadores por realizar cobros más que por efectuar una venta, y retrasar inversiones previstas, serían elementos a considerar para lograr niveles adecuados de liquidez que puedan sostener estas etapas de crisis.

Para esto, las empresas deben lograr reducir costos y gastos aprovechando de la forma más óptima posible todos los recursos que aplican en sus procesos productivos: capital humano, equipos, maquinarias, financieros, etc.

Para lograr viabilidad de los negocios en tiempos de Covid-19, les recomiendo entonces:

  • Reducción de costos aplicando una visión de marketing, conociendo qué es lo que más le interesa al cliente, y en esa dirección trabajar y reforzar, y prescindir así temporalmente de aquellos productos menos demandados según las circunstancias por las que atraviesa el mercado.

  • Diversificar los canales de ventas siempre que las particularidades del negocio y lo que establece la ley lo permitan (servicio a domicilio).

  • Uso de presupuesto como herramientas de planificación y control, esto implica proyectar venta y por tanto entender el mercado, lo cual sería un paso por delante de la competencia y la crisis que surge. Ajustarse a este como referente es hoy más que una buena práctica empresarial, sentar una base sólida para un crecimiento pos crisis.

  • Tercerizar algún componente o eliminar intermediario son algunas opciones cuando los gastos van por encima de lo presupuestado.

  • Disminuir los retiros de los propietarios.

  • Recalcular salarios directos y disminuir sueldos administrativos en caso necesario.

  • Renegociar contratos próximos a vencerse.

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