Lo que todos deseamos aprender

28/05/2020

Dr. MsC. MBA.Raúl G Gil Sánchez

La Comunicación es inherente al ser humano, tal es así que desde que nacemos estamos comunicándonos. Muchos estudios hablan de la capacidad de respuesta de un feto a partir del 5to mes de embarazo, momento en que el aparato coclear y visual están preparados para responder a estímulos externos.

Nacemos y con ansias nuestros padres esperan el gorjeo, las primeras palabras. A partir de este momento se comienza a minimizar la forma que hasta ese instante había hecho posible establecer una relación emocional y de entendimiento de las necesidades del bebe. Hasta ahora bastaban las múltiples señales, gestos y movimientos para que supiéramos de su alegría, satisfacción, angustia, miedo, ira o dolor.

En la medida en que crecemos el uso del lenguaje verbal se presenta como el modo de comunicación predominante. Nos preocupamos contantemente por tener un vocabulario extenso, una adecuada pronunciación y un conocimiento gramatical y fonético que nos permita establecer relaciones en diferentes espacios. Si bien considero esto acertado, hay afirmaciones en no pocos libros que hablan sobre el tema desmintiendo la primacía del lenguaje verbal sobre el corporal y afirmando que este último es dominante, en porcentajes que se debaten entre el 70 y 90 % apuntando el mayor número al 80 %.

Más allá de lo numérico, si nos detenemos a pensar de forma más sosegada, nos percatamos de cuántas cosas decimos con nuestro cuerpo, por medio de gestos, miradas o movimientos que muchas veces no podemos controlar; ahí una primera diferencia entre ambas formas de expresión. Mientras el lenguaje verbal es totalmente controlable, el del gesto resulta menos domable por ser reflejo de nuestras emociones, de elementos situados en el plano del inconsciente y que escapan al control de la razón.

Por ello hablar de un lenguaje eficaz es remitirnos a una coherencia entre lo que decimos con la palabra y expresamos con nuestro cuerpo, cuando ambos se contraponen entonces aparecen los dobles mensajes, tan tóxicos dentro de la comunicación humana por el grado de confusión y descontención que generan.

Ahora bien, teniendo en cuenta lo hasta aquí expuesto quiero aprovechar la ocasión para ofrecerles algunos tips, pensemos por ejemplo en un momento que siempre resulta en mayor o menor grado estresante y para el que todos debemos prepararnos: “La entrevista de trabajo”

Sin duda la entrevista de trabajo es un hecho que muchas veces se convierte en una situación problemática no solo para el entrevistado sino también para el entrevistador, es un momento en el que podemos estar definiendo por un lado nuestro futuro y por el otro la adquisición de alguien valioso para nuestra organización, de no ser así las consecuencias para ambos son totalmente claras.

Pero antes me gustaría refrescar algunos elementos conceptuales que creo debemos tener presentes.

Primero definamos el lenguaje corporal:

Este es conocido también como lenguaje kinésico, comunicación paralingüística o lenguaje no verbal, es el tipo de comunicación que definimos como la comunicación sin palabras aprovechando las expresiones y movimientos del cuerpo, los que consciente o inconscientemente dan claves sobre nuestras  emociones, estados de ánimo o, nos permiten  reemplazar una palabra con una señal que se interpreta fácilmente.

Está formado por nuestros movimientos, gestos, expresiones del rostro y el cuerpo, la mirada, el tono y timbre de voz. Se plantea por la literatura que el impacto de la comunicación en los sujetos es solo del 7% en relación al lenguaje verbal, quedando el 93 % para el lenguaje corporal y de este a su vez el 55 % corresponde a los gestos y expresiones y un 38 % al tono y timbre de voz empleado.

Los datos ofrecidos en el párrafo anterior resultan interesantes para tener en cuenta si hemos decidido licitar una plaza para un empleo y resulta entre los requisitos a presentar el de participar de un proceso de entrevistas con el empleador o con personas a cargo del proceso de selección.

Entonces aquí aparecen los primeros indicadores de tensión:

¿Cómo voy vestido, que me pondré?, ¿Qué me preguntaran? ¿Cómo podré dar una imagen de seguridad y confianza? ... No les basta con mi currículo que finalmente muestra todo lo que he sido capaz de hacer … ¡Seguro!  

Estas y otras preguntas se apoderan durante unos días de nosotros, previo al momento de la cita, todas estas preocupaciones están dentro de la lógica, porque se está poniendo en juego un trabajo, una economía, nuestra profesión u oficio… en fin, parte de nuestra estabilidad tanto financiera como emocional.

Ahora cada gesto ante nuestro entrevistador puede hacer una diferencia que se hará notar a través de gestos, posturas y miradas más allá de los frases que utilicemos. Por eso es bueno tener en cuenta algunos tips que pueden resultar armas para ir a esta contienda, o saber con qué armas puede llegar el solicitante.

Aprender a interpretar las pistas del lenguaje corporal en una primera cita es en realidad mucho más sencillo de lo que parece, siempre y cuando se sepa qué buscar.

Debemos tener presente que, aunque no estemos hablando, mantenemos activa nuestra comunicación, en esos instantes continuamos emitiendo señales. Nuestro comportamiento expresa por lo que externalizamos o proyectamos lo que pensamos internamente sin ser conscientes de que lo hacemos. Tener presente esto es siempre importante pues incluso antes de entrar al sitio de la entrevista en el salón de espera ya estamos diciendo…

Lo primero a tener en cuenta será la primera impresión, ese momento que solo dura los primeros 30 segundos, es el momento donde uno se encuentra con ese otro y se pegunta ¡cómo o qué hago!

Lo primero que debíamos haber hecho era haber elegido la ropa correcta, ropa  que debe sintonizar con nosotros y estar acorde al momento, esto es que me nos haga sentir cómodo(a) al llevarla, que esté convencido que nos queda a gusto , que va con nosotros, si bien esto no entra estrictamente dentro del lenguaje del cuerpo si puede ser un estímulo para que este se exprese.

Piense usted como se desplaza cuando lleva una ropa de su agrado, que sabe que le cae bien y que además es fuente de elogios o todo lo contrario, además sume a esto el peinado, el llevar alguna prenda o el maquillaje.

Una vez resuelta esta parte es importante entonces:

1-Preocuparnos por la entrada, el modo de saludo y la postura al sentarse, son elementos básicos:

Nuestra entrada a través de nuestros pasos debe dar la impresión de firmeza y seguridad, para ello debe ser sosegado, sin fuertes balanceos del brazo, pero sin que mostremos rigidez al desplazarnos.

 2-Dar la mano correctamente con la fuerza suficiente para no resultar dominante ni dominado, la calidez que resulte del apretón es básica y el tiempo debe estar acotado, a este acto casi instantáneo se le suma una mirada al frente a los ojos del entrevistador junto a una sonrisa que muestre más que simpatía, empatía.

3-tener en cuenta que, si en ese instante la persona se inclina hacia la otra, es probable que sea su forma no verbal de mostrar su interés y comprometimiento, si resulta lo contrario y el sujeto se retira impulsivamente es señal de que encuentra su actitud amenazante o poco atractiva.

4-Un aspecto a tener muy presente está en relación a la mirada quedebe ser directa, pero para nada sostenida.  Una mirada firme habla a favor de la generación de vínculos pues acelera la cercanía de una y otra.

Es interesante señalar que la posición de esta puede denotar en una persona que al contar una experiencia y su mirada se desplace hacia la izquierda resulta que está recordando lo que explica, de mirar hacia la derecha resulta que lo está creando en ese momento. También se piensa que cuando las personas al hablar miran hacia arriba están mintiendo, cabe en este caso también valorar que sea una persona visual que al hacer un relato observan “lo que explican en su narración” .  

No hace falta decir que, a menos que se trate de un contacto visual un tanto espeluznante, una mirada casi inquebrantable es una buena señal. También lo son las pupilas dilatadas. Los estudios han demostrado que éstas se dilatan más de lo normal cuando estamos entusiasmados con algo o alguien.

 5-La sonrisa es esencial para mostrar simpatía, aunque sin excederse y sin que sea forzada, se trata de sonreír no de reírse todo el tiempo y de todo, esto por lo contrario resulta de mala educación y gusto, es importante que esta sea espontánea para que no parezca fingida por lo que debemos entrenarla.

Se hablan de las micro expresiones que no son más que expresiones faciales leves que ocurren entre 1, 15 y 1,25 segundo son de carácter involuntario y develan emociones de los sujetos esto hace que el manejo de la sonrisa sea bien controlado por formar parte de las mismas.

6- Al sentarnos debemos hacerlo con la espalda erguida y derecham nunca recostarnos al espaldar, ni colocar los brazos sobre la mesa o colocarnos hacia el borde de la butaca, no en el borde mismo,  pues esto último denota deseos de terminar, mientras la posición intermedia muestra interés en el asunto que se trata, la cabeza debe estar recta mirando hacia el frente, evitar balanceo de las piernas y mostrar todo esto dando la impresión de estar totalmente relajado.

7-Usar las manos es muy importante durante la conversación pues pueden ayudar a enfatizar nuestro discurso, de esta forma recordemos que usar el dedo índice puede ser un indicativo de autoridad, mostrar las palmas del mano el estar contando una verdad o mantenerlas dentro de los bolsillos inseguridad o ocultamiento de información, para señalar algunos.

8-Es necesario estar observando no jugar con el bolígrafo, papel, hacer algún garabato en una hoja o agenda, tocarnos el reloj u otra prenda… son actitudes que denotan estar distraído, fuera del foco de atención de la entrevista, lo mismo si nos tocamos el pelo o estamos constantemente acomodándolo, esto último denota además, mala educación. Es importante asistir a la entrevista correctamente peinado y siempre con el pelo recogido

 7-Todo nuestro rostro sirve para comunicar a través de expresiones faciales de asombro o de duda; se debe tratar de ser positivo con las expresiones faciales más allá del simple sonreír.

Para finalizar quiero plantear que la importancia de manejar estos elementos en un proceso de selección de personal o en la relación cotidiana con nuestros empleados es:

  1. Obtenemos mucha información que de forma consiente no se da, lo que nos puede servir en el manejo de las relaciones interpersonales entre los diferentes miembros del equipo de trabajo
  2. Es importante que conozcamos cómo utilizar las posturas de nuestro cuerpo, los gestos del rostro o los movimientos de nuestras manos para transmitir una imagen positiva de nosotros mismo ante la persona con la que estas interactuando.
  3. Con nuestras expresiones reflejamos lo que pensamos, y tenemos que tener muy presente que es difícil controlar a la vez lo que decimos y lo que expresamos.

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