Emprendimientos hacia un escenario post COVID-19, a la espera de la hora buena.

22/05/2020

MSc. William Bello Sánchez

Durante seis semanas, seis entrevistas han llegado a la comunidad emprendedora, testimonios de cómo los negocios han reaccionado ante la COVID-19.  Diferentes estrategias y acciones asociadas a las peculiaridades de cada negocio se han visto puestas en práctica, pero con la convicción de estar tomando las decisiones correctas para evitar la propagación del nuevo coronavirus. Justo en el medio de las entrevistas proyectadas (12) para contar la historia de los emprendedores en tiempos de coronavirus, la pandemia muestra señales alentadoras en Cuba. Una señal que hace que muchos comiencen a pensar con mayor intensidad en un escenario post COVID-19. 

Los negocios saldrán, luego de que lleguemos a cero con el SARS-CoV-2, con entusiasmo, es propio de la naturaleza de los que se han acostumbrado, como diría una de nuestras entrevistadas, a vivir (…) en una permanente situación de "bloqueo", "alerta ciclónica", "coyuntura especial" o "epidemia". Si bien existen quienes llaman a reinventarse para salir adelante, no se debe pensar que en el futuro todos los negocios tendrán una oportunidad en ello, se corre el riesgo de inversiones estériles.

En el contexto actual ha sido evidente que gran parte de la población mundial, en particular, muchas de las naciones desarrolladas han tenido que sacar las reservas, pero los cubanos también han ido a los ahorros, con lo cual será inevitable en un escenario post COVID-19 una disminución de los niveles de consumo. La paralización de muchas actividades del sector estatal y el privado han hecho que sus trabajadores comenzaran a percibir salarios no acordes a sus gastos cotidianos, que incluso se han visto incrementados a nivel familiar. Sin un escenario que apunte en el corto plazo a la recuperación del turismo en Cuba, sector puntero en la economía del país, tampoco habrá una mejor perspectiva para quienes tienen sus ingresos en ello, desencadenando una cadena que afectará a todos, con lo cual las oportunidades en el mercado interno serán limitadas.

Las compras de materias primas, equipos e insumos, se han hecho difíciles para los negocios, dado el desabastecimiento imperante en el país y las dificultades propias que ha impuesto la pandemia al comercio y a las producciones a nivel mundial. El comercio fruto de la importaciones personales, fuente importante para el abastecimiento de muchos negocios, desde finales de marzo fue llevado a cero y su reapertura no solo dependerá de que abran las fronteras cubanas, sino de las medidas propias de cada país, de las aerolíneas y del precio de los boletos aéreos a raíz de los nuevos criterios de distanciamiento.

En los próximos meses muchos negocios podrán reinventarse, algunos deberán tapar los muebles con sábanas blancas, para esperar por tiempos mejores y otros, ante la ausencia de planes salvadores, cerrarán. No todos los emprendimientos cuentan con capitales suficientes para afrontar más de dos meses de cierre de sus operaciones, o limitaciones por llegar, han debido seguir adelante con varios pagos, renta, salarios, electricidad, etc. Las responsabilidades impositivas se han aplazado, pero muchos se preocupan sobre cuándo deberán pagarlas y en qué situación financiera quedarán para sacar adelante un negocio, en medio de una caída del consumo.

Los emprendimientos tienen un peso importante en la generación de empleo, si no pueden seguir operando por problemas financieros, el impacto social será tremendo, pues a ellos se vinculan más de 600 mil cubanos. Los TCP cubren importantes necesidades de la población, una situación de quiebre de algunos negocios afectaría inevitablemente a personas y empresas, que incluso no forman parte del sector. Siempre hemos abogado por que en el mundo las medidas de rescate lleguen a los trabajadores y los pequeños negocios, nos toca ahora pensar hacia adentro, en tiempos post COVID-19. No es proclamar una excepción de pagos, no se trata de generar medidas que lleguen a todos por igual, es buscar la equidad y la solución para que todos los actores de nuestra economía puedan seguir adelante.

Una estrategia para evitar el cierre de los negocios privados es procurar el funcionamiento eficiente de todos los actores de nuestra economía y sin duda, una apuesta por la prosperidad de la nación.

Cuando casi entremos ya en la etapa final del esfuerzo que hace el país por superar la COVID-19, es importante pensar en el arranque de todos los sectores de la economía, los TCP en ello, luego de este periodo de cuarentena a la cubana.

Nuevas entrevistas, nuevos emprendedores acompañarán las semanas siguientes, para llegar a las aproximaciones de lo que será el próximo tiempo, construyendo desde cada experiencia, las alianzas y las propuestas que lleven a todos los sectores de la economía, a un empate con el desarrollo en el 2020. 

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